1980. EC5-BDG / EA5-EEE

A mis doce o trece años, a mi padre no se le ocurrió otra cosa que regalarme el típico radioteléfono (o walky talkie) con el que empecé a “oír voces” que empezaron a intrigarme: había gente que se hablaban entre ellos con extraños códigos.

Además, el ambiente en casa era proclive a perder el tiempo con la radio y a ver poco la tele. Mi padre era gran aficionado a leer y a escuchar emisoras en Onda Corta supongo que debido a esa necesidad natural de algunas personas de no creerse “el parte” que emitía el franquismo todas las horas en punto (para los más jóvenes, durante la dictadura, todas las emisoras de radio comerciales estaban obligadas a conectar con Radio Nacional para emitir las mismas noticias convenientemente controladas por el Gobierno).

Pero eso, en casa, era habitual escuchar la Deutsche Welle, Radio Netherland, Radio Francia Internacional, La Voz de Moscú, la BBC de Londres e, incluso, Radio Pekín y Radio Habana. No creo que haya emisora extranjera que no haya recibido una carta de mi padre pidiéndole la programación y frecuencias de emisión.

Estos son los cacharros que todavía conservo…

Con ese panorama hogareño un servidor, evidentemente, no podía quedarse en un walkie talkie.

En 1980 me compré la primera emisora de radio en 27 Mhz (Banda Ciudadana se llama) y, al poco, me presenté al examen para  la obtención de la licencia de radioaficionado clase C (EC5-BDG). En cuanto acredité el número de contactos necesarios que la ley obligaba me presenté al examen para la licencia de clase A (EA5-EEE) con la que ya podía trabajar en todos los espectros radioeléctricos, incluido la telegrafía (Morse en CW) la que más me llamó la atención.

La última licencia renovada

Durante esta intensa actividad radiofónica adolescente llegamos a publicar una revista llamada “Los Piratones” de las cuales, desgraciadamente, no guardo ningún ejemplar y sentó las bases de lo que ya de adulto iba a ser uno de mis ejes laborales fundamentales al margen de la Educación: el Periodismo.

Entre este hobby adolescente y el salto a los informativos de la Cadena COPE hubo otro no menos interesante “experimento” que mezcló la radio con los movimientos sociales en los que solía participar: pusimos en marcha una radio libre en Cartagena.

Pero eso ya da para otra página de esta web.

Los contactos por radio se confirman a través de las llamadas “tarjetas QSL”. Estas son las que decidí conservar de recuerdo:

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